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La histórica emergencia hídrica no cederá en meses y el impacto lo sufren además poblaciones de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Formosa.En medio de la bajante histórica del río Paraná, que continúa en niveles críticos de altura, en la provincia del Chaco se complica el suministro de agua potable en el interior y las autoridades del agua trabajan a contrarreloj para que no haya riesgo de desabastecimiento en el servicio.

En diálogo con NORTE, el presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Daniel Pegoraro, indicó que, si bien está garantizado el suministro, se solicitó apoyo técnico con transformadores, bombas sumergibles y pontones para los procedimientos de potabilización y abastecimiento del líquido vital.

En cuanto a las previsiones de agua, Pegoraro explicó que en lo que refiere a las tomas desde los ríos “se está trabajando junto a Sameep para todas las localidades que dependen de los acueductos”. En este sentido, el funcionario señaló que los principales trabajos se están llevando a cabo en Puerto Lavalle para garantizar la llegada de agua a las localidades de El Impenetrable.

A la par, Sameep y APA están gestionando ante la Nación equipos de bombeo y grupos electrógenos para poner bombas flotantes, en caso de que la situación del río se llegara a complicar aún más.

En este marco, Pegoraro indicó que el trabajo más fuerte del APA en estos momentos es la distribución del agua en los parajes del interior. En total, son 27 municipios con los que se está trabajando para proveer de agua en los parajes, ya que estos se sirven mayormente de las napas subterráneas que, ante la falta de lluvias, están totalmente secas o salinizadas.

A través de Defensa Civil de la Provincia, APA se encuentra llevando asistencia a las localidades con déficit hídrico a través de camiones con agua y equipo de potabilización.

“La situación más compleja es en los lugares donde no llega la red de agua”, detalló Pegoraro, al tiempo que adelantó que la situación seguirá de la misma manera hasta la primavera, ya que en el mes de septiembre se esperan precipitaciones que empiecen a revertir el caudal.

Entre otras, las poblaciones vulnerables con afectación crítica son: en la provincia de Corrientes: Ituzaingó, Itatí, Lavalle, Paso de la Patria, Empedrado; en la provincia de Entre Ríos: Victoria, Santa Elena, Pueblo Brugo, Piedras Blancas, Hernandarias; en la provincia de Santa Fe: Pueblo Gaboto, San José del Rincón, Romang, Villa Minetti; en la provincia de Formosa: Formosa Capital y Clorinda; y en la provincia de Chaco: Villa Río Bermejito, Margarita Belén, Isla del Cerrito y Colonia Benítez.