Por el Covid, bajaron las donaciones pero las transfusiones siguen siendo fundamentales para salvar miles de vidas. Cómo y dónde donar.El impacto del coronavirus sobre la salud pública excede ampliamente las consecuencias directas de la infección del virus. Así, como resultado de la pandemia hubo retrasos y postergaciones en la detección y atención de distintas patologías, y también otro problema de gran relevancia: la disminución de las donaciones voluntarias de sangre.

Cuando comenzó la pandemia, la disminución de las donaciones voluntarias de sangre fue drástica: del 80%, condicionada por las restricciones de la cuarentena. Con el correr de los meses, las donaciones se fueron recuperando, pero no lograron alcanzar los niveles previos. La donación de sangre es fundamental para salvar millones de vidas: un solo donante puede salvar cuatro vidas.

Solo en América Latina, cada año los donantes de sangre posibilitan la transfusión de más de 10 millones de unidades de sangre, que se utilizan en pacientes con intervenciones quirúrgicas, en tratamientos oncológicos, trasplantes y la atención de víctimas de violencia o siniestros viales, más allá del contexto del coronavirus.
Se estima que 9 de cada 10 personas en algún momento de su vida van a necesitar una transfusión de sangre para sí mismas o para un familiar.

Donar es seguro
Los protocolos de donación de sangre son seguros
Todo el material que se utiliza es estéril y descartable y el procedimiento se realiza bajo supervisión médica para resguardar la seguridad del donante y el receptor.
Tomando todos los recaudos, no hay riesgo de contraer alguna enfermedad por donar sangre. En cuanto al receptor, todas las unidades donadas son analizadas antes de ser transfundidas, para evitar cualquier potencial riesgo de contagio de enfermedades infecciosas.
Respecto de las medidas de prevención para la transmisión del Covid, todos los centros de donación implementan los cuidados necesarios para minimizar riesgos.
