Compartir esta nota

“El trabajo que veníamos realizando llegó a un punto final”, celebró Cristian Rivas, coordinador del Centro Integrador Comunitario (CIC), en diálogo con N9 Federal en la ciudad.Durante el último año y medio, a menudo muchos se cuestionaron cuándo sería el final de la pandemia del coronavirus. Si bien el virus sigue circulando y la situación epidemiológica a nivel mundial aún no terminó, para muchos trabajadores sí es el final de un largo, intenso y desgastante trabajo, esfuerzo y lucha.

En Sáenz Peña, en el Centro de la provincia del Chaco, la emoción es notable: este miércoles por la mañana se levantaron las postas de testeos en el Hotel Gualok y en otros puntos de la ciudad Termal.

Gracias a la disminución de los contagios de coronavirus, ahora solo se realizan hisopados en el Consultorio de Febriles del Hospital 4 de Junio, que funciona durante las 24 horas del día.

“El trabajo que veníamos realizando llegó a un punto final”, celebró al reespecto Cristian Rivas, coordinador del Centro Integrador Comunitario (CIC) de Sáenz Peña, en diálogo con la corresponsalía de N9 Federal en la ciudad. Y contó que ayer martes terminaron de retirar todo el equipamiento para testeos que estaba en el lugar.

Si bien la posta de testeos en el Hotel Gualok se habilitó en enero de este año, el equipo ya había estado trabajando en el lugar desde mediados del 2021 con el aislamiento de los pacientes con cuadros leves de coronavirus. El equipo se dedicará a trabajar en la campaña de vacunación contra el coronavirus.

“Creemos que lo que logramos de bajar un poco el coronavirus es gracias al trabajo que realizamos y a la vacunación”, sostuvo Cristian. Resaltó, además, que el trabajo se logró gracias a que se priorizó la salud y el bienestar de los vecinos por sobre los colores políticos, opuestos en el Gobierno provincial y en el municipal, este último de una fuerte raíz radical.

En esta misma línea, el coordinador del CIC consideró que la ciudad fue “bendecida” al recibir todo lo necesario para realizar los testeos y así detectar los casos de coronavirus. Si bien hubo momentos en que se encontraban sin insumos para realizar hisopados, la falta solamente duraba unas horas.

“La predisposición del personal de salud es la mejor y quiero felicitarlos”, dijo además Cristian Rivas, quien resaltó que parte del equipo apostado en el Hotel Gualok ni siquiera había salido del centro de aislamiento para pasar Año Nuevo y Navidad con sus familias.

Hoy, al saber que ya no deberán realizar hisopados en el Hotel Gualok por la baja de contagios en la ciudad -y en todo el país-, sin lugar a dudas hay alegría. “La sensación es buena”, aseguró Rivas.

Sin embargo, al haber transitado más de un año y medio junto a los trabajadores del Gualok, como equipo, conociendo las virtudes y las debilidades de cada uno, complementándose unos con otros para llegar a un mismo objetivo que es el de preservar la salud de la población, también hay nostalgia. Una emoción colectiva en el equipo está presente al saber que el trabajo que compartieron por tantos meses llega a su fin.

Pero el lazo de amistad que se formó es tal que Cristian aseguró: “Seguimos en contacto con todo el equipo, porque queremos seguir haciendo las actividades juntos. Las veces que no estuvo el grupo completo ya se extrañaba”.

Y recordó aquel comienzo de esta experiencia, aterradora, devastadora, pero que al mismo tiempo dejó tantas enseñanzas, como la de la necesidad de estar unidos en las dificultades. “Ninguno sabía nada de esto (el coronavirus), pero le pusimos el pecho”, dijo Cristian, agregando finalmente que considera haber tenido “buenos resultados y que el vecino de Sáenz Peña lo reconoció”.

 

diario21