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El divulgador hace una autocrítica sobre la forma en que desde la docencia es posible crear mayor interés por ese tipo de conocimiento.El matemático, periodista y docente universitario Adrián Paenza sostiene que el problema con la enseñanza de la matemática no se da solamente en la Argentina, sino que es universal. “Salvo lugares específicos como Finlandia o China, es abrumadoramente mayoritario y no se puede pensar que el problema lo tiene la gente. Creo que el problema lo tenemos nosotros, los docentes”, dijo en declaraciones a FM La Red.

El reconocido divulgador del tema fue entrevistado esta semana a partir de la presentación de un nuevo libro de su autoría y al que se puede acceder libremente.
“Es un síntoma de salud que no nos guste que nos den respuestas a preguntas que no nos hicimos. Es muy aburrido estar sentado escuchándolas”, continuó.

Paenza lamenta que “la matemática que se enseña hoy en el colegio atrasa 400 años”, con definiciones de cuando no había escuadras y para medir exactamente las esquinas de separación de los campos el uso del teorema de Pitágoras era una manera de evitar discusiones, peleas y hasta muertes.

Comienzo equivocado 

“Ahora ya no pasa eso, hay escuadras y otras maneras de mensurar. No le quiero quitar importancia al teorema de Pitágoras porque la tiene. Tengo la sospecha de que con la matemática empezamos desde un lugar equivocado, lo que digo es que falta el intento por tratar de seducir”, expuso.
Apela a su talento docente al dar una comparación: “Si tengo once chicos que no conocen el fútbol o nunca vieron un partido, lo que aconsejaría es llevarlos a una canchita, con una pelota. Pero no para pedirles que formen una barrera y practicar tiro libre, con el riesgo de que reciban un pelotazo en la cara, sino mostrándoles cómo se juega. Y no es que la barrera no forme parte del deporte, solo que es una cosa accesoria”.

Revisar temas
A la pregunta sobre el origen de las dificultades para comprender contenidos matemáticos, considera que no hay una única respuesta.
“Un primer punto es la elección de los temas. Se sigue enseñando desde un comienzo que yo no usaría. La currícula debiera revisarse. Tendría que debatirse mundial y regionalmente por profesionales matemáticos en actividad, que saben perfectamente por qué importan ciertos temas”, propone.
El matemático agrega que la precisión de la matemática es tal que es como una cosa cuadrada que ya está toda escrita. Y lo que suele hacer un profesor es tomar un libro, como si fuera una enciclopedia, y contar algo que está definido en un programa de las escuelas porque se considera que es lo que hay que enseñar. “Creo que no debe ser así. Es necesario tener una visión amplia”, disiente.
Usa otra representación para explicar cómo de la misma manera la comunidad científica se abocó a indagar sobre la cantidad de poblaciones de personas infectadas durante la pandemia por coronavirus.
“Muchos científicos dejaron de hacer lo que estaban haciendo para utilizar herramientas, metodologías, para analizar datos. Como si miráramos por una ventana y viéramos humo, pensar que debe haber fuego nos mueve a ir hasta el lugar en busca de focos”.

Problemas y soluciones   

Paenza plantea que para enseñar un tema es necesario empezar por lo que se desconoce. Porque en la vida primero están los problemas y después están las soluciones.
“Cuando vamos al colegio pasa al revés; primero los profesores nos dan la solución y después nos dicen que van a presentar un problema para que apliquemos la teoría que acaban de explicarnos”, ejemplifica.
Sin embargo contrasta que cuando tenemos una cuestión a resolver en la vida nunca viene con una etiqueta que dice ‘éste es un problema de matemática’.

Siete de diez desconocen lo mínimo 

Uno de los registros recientes muestra que el 72% de los estudiantes de la argentina egresan sin conocimientos básicos de matemática.
En octubre de 2020 de conocieron resultados de las pruebas Aprender tomadas un año antes, en los que se evidenció que siete de diez egresados del secundario carecía de conocimientos básicos de matemática.
En contraste el 61,7% de alumnos y alumnas del nivel medio mejoraron su nivel de aprendizaje en lengua.
Las inequidades se notan no sólo en los niveles de aprendizaje sino también en la terminalidad del secundario, según un informe del Ministerio de Educación.
Además en el área de ciencias naturales el 66,5% alcanzó niveles satisfactorios y el 8,3 avanzado. Por primera vez en educación ciudadana el 44,8 tuvo un nivel satisfactorio y un 19,1% avanzado.
No obstante en matemática, el 42,8% tuvo un nivel por debajo del básico, el 28,6 básico, el 26 satisfactorio y sólo el 2,6 avanzado.

Distribución más equitativa   

“Como en general con la matemática se cree que es una cosa cuadrada, que nunca vas a aplicar en tu vida, y cuando pedís una explicación sobre su utilidad, te suelen responder que es algo que lo vas a entender más adelante. El problema es que ese ‘más adelante’ no llega nunca”, describe Adrián Paenza.
“Hay que hacer todo al revés, primero es necesario socializar el conocimiento. Así como se dice que hay que garantizar una distribución más equitativa de la riqueza, también hace falta que ocurra lo mismo con la riqueza intelectual. Es un saber que da poder, entonces hay personas a las que les interesa no perderlo”.

Se parecen a los detectives 

¿Qué hacen los matemáticos? Son grupos de personas que dedican su vida a encontrar patrones, respuestas. Son como los investigadores policiales que buscan pistas para esclarecer un crimen. Los matemáticos buscan resolver situaciones abiertas hace cientos de años; y solo se sabe cuál es el problema pero no se encuentra la respuesta, explica el autor de Matemática y fascinación, de editorial Sudamericana, invitando a apasionarse por ese campo de estudio.