Temperaturas cada vez más elevadas, inviernos cálidos y un crecimiento en sabores espectacular están impulsando las ventas. De chocolate, leche, vainilla, menta, coco, té, almendrado, café, mojito, pitufo; Con acompañamiento como cookies, frutas, perlas de chocolate; Con un tamaño grande o pequeño; de bola, en tarrina, en copa o un polo… es difícil que no encuentres el que quieras. Tomar helado es un auténtico placer. Pero debes conocer los pros y contras para evitar que ese buen sabor de boca se amargue. Todo depende de la composición y la cantidad. Ten en cuenta, por otro lado, que no es lo mismo un helado artesanal que industrial o de crema o hielo.
Efectos positivos:
Salud. Un helado de crema o leche aporta proteínas, calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio, y vitaminas A, B2 y B6.
Energía. Tiene un alto contenido de hidratos de carbono.
Sensorial. Es un deleite para el gusto. Además, la mayoría de las veces se toma en familia o con amigos convirtiéndose en uno de los mejores momentos del día.
Neurotransmisor. La asociación señala que durante la ingesta se libera serotonina, que tiene un efecto saciante a corto plazo.
Satisfacción. “Puede venir a satisfacer algunas necesidades básicas como son la sed, el apetito, refrescar la boca y la garganta u otras. Podría decirse entonces que el consumo de helados provoca la satisfacción de una necesidad y por tanto es en sí reforzador, por lo que la persona tenderá a buscar este alimento cuando se produzca de nuevo la necesidad”.
Hidratación. Tienen un alto contenido en agua.
Complemento. Puede ayudar a enfermos, ancianos o niños con carencias nutricionales.
Efectos negativos:
Grasa y azúcares. Tienen un alto contenido en grasa de leche y normalmente son saturadas, perjudiciales para la salud. Los artesanales son mucho más ligeros. También la cantidad de azúcares es elevada. Cuidado con el colesterol y los diabéticos.
Calóricos. Depende del que se tome; los de crema son los más calóricos y los de hielo, los que menos, aunque las propiedades beneficiosas de estos últimos también son menores. También los hay light y pueden ser una buena alternativa.
“Dependiendo del grupo de edad y del tipo de producto, 100 gramos de helado de base láctea suponen un aporte calórico de entre un 5 y un 12% de las cantidades diarias recomendadas de energía. Con respecto al sorbete o helado de agua, 100 gramos de este producto no alcanzan ni el 10% de la recomendación diaria de energía”.
¿Cómo debe ser su consumo?
Lo esencial es la moderación. Todo en su justa medida. “El consumo de helados es un placer que nos podemos permitir siempre que lo situemos en sus límites razonables”.
No olvides que no todos tienen igual aporte de calorías, azúcares y grasas, y que la práctica habitual de ejercicio compensa también los excesos. La dieta siempre debe ser equilibrada, es uno de los mejores hábitos de una vida saludable. Una opción puede ser hacerlos en casa, así podrías reducir los ingredientes más perjudiciales.
Fuente: Diario21.tv, Medline Plus y Archivo personal
Consultor Medico: Dr. Rene A. Triviño G. – M.P. 5812 – Medicina Integrativa
