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El precio de la garrafa de diez kilogramos ya aumentó tres veces y se está pagando en las distribuidoras a 950 pesos buscando desde las plantas, mientras que a domicilio tiene un valor de entre 1.100 y 1.250. Cabe recordar que en el mes de febrero el precio de la misma garrafa estaba a un costo de 650 pesos, lo que confirma la importante suba hasta ayer 10 de junio, en tan solamente tres meses.

En la recorrida por las distribuidoras, reconocieron que en menos de seis meses ya aumentó el precio de la garrafa de diez kilos un cuarenta por ciento, cuando anteriormente “en todo el año el incremento no superaba el 30 por ciento”, dijeron los consultados.

En tal sentido, los encargados de las bocas de ventas, aseguraron que “en la ciudad no hay faltante de garrafas, como supo suceder hace poco más de un año, que se había agravado por las importaciones en el marco de la pandemia”.

MÁS BARATO QUE EN LA REGION

Desde las distribuidoras, dijeron que se está trabajando a perdida con el precio de las garrafas de diez kilogramos a 900 pesos, “mientras que los demás componentes de la cadena no tienen un control”, expresaron. “Estamos vendiendo al precio más barato de toda la región, en otras provincias incluso en los países limítrofes si se debe comparar una garrafa de las mismas proporciones, cuesta entre los 1.200 a 1.400 pesos”, compararon.

POR AHORA, NORMAL

Víctor Aznar es el encargado de la distribuidora “Chaco Gas” y dijo que “a pesar de la situación social que se viene dando con incrementos en el precio de todos los comestibles, el precio de la garrafa de diez kilogramos estuvo acorde al precio de lo que cuesta un kilogramo de pulpa, y en la actualidad se está vendiendo a unos doscientos pesos menos”.

En cuanto al faltante de garrafas por estar afectado el transporte de carga por el fraccionamiento de gasoil, Aznar dijo que “en su local llegan con normalidad los camiones que los abastecen de las garrafas y cilindros de 45 kilogramos”. “Por el momento no estamos teniendo ese problema”, dijo. Aunque reconoció que en localidades del interior eso está “sucediendo desde hace al menos dos meses. Porque en su mismo local, tuvo gente que llegaron en automóvil hasta con tres garrafas, desde La Clotilde”, comentó.

NO HAY CONTROLES

Vecinos que se acercaron ayer hasta una de las distribuidoras para comprar una garrafa, como el caso de Claudia Martínez, sostuvo que no le queda otra que movilizarse con la garrafa hasta las bocas de expendio, porque si esperas que “te lleven hasta el domicilio, pagas trescientos pesos más, y es mucho dinero”, manifestó la vecina.

Oscar Núñez dijo que “ayer no le quedó otra que comprar a un vendedor que pasaba por su barrio porque justo se le termino el gas al mediodía, y debió abonar 1.200 pesos la garrafa de diez kilos”. Además, se refirió a las garrafas blancas que se despachan en las estaciones de servicio de YPF, a un costo de 650 pesos. “Son muy pocas las que se venden y tenés que ir a guardar un turno porque apenas llega el camión se venden todas”, dijo Núñez.

Los precios del gas

En la recorrida por las distribuidoras, y locales de ventas al público minoristas de garrafas de diez kilogramos y cilindros de 45, los valores oscilan con algunos pesos de diferencia según la marca; de diez kilogramos en las plantas se paga entre 900 a 980 pesos, puesta en domicilio a un valor de 1.200 a 1.300 pesos. Los cilindros de 45 kilogramos a 8.100, mientras que las garrafas blancas que se venden en las estaciones de servicio de YPF a un costo de 640 pesos.

 

Fuentes Norte