En la ciudad se paga hasta 100 pesos el litro en las góndolas y generó malestar en los consumidores locales, que consideran que “es un abuso” de los intermediarios.El aumento del precio al público de un alimento de primera necesidad como es la leche, generó malestar en los consumidores locales que consideran que “es un abuso” de los intermediarios.
“Soy productor, tengo vacas y un pequeño tambo, y sé que a los tamberos les pagan muy poco pero sin embargo ver el precio que se paga en góndola es una burla al pueblo argentino”, dijo Sebastián Gentile, un pequeño productor de la zona de Mesón de Fierro que vino a Sáenz Peña a hacer compras.
El litro de leche de primeras marcas, tiene un costo por encima de los cien pesos, mientras que las más económicas oscilan entre los 70 y 80 pesos.
Ayer, en la recorrida hecha por cronistas de este diario por comercios de la ciudad, se pudo advertir el malestar en los clientes de los supermercados por los aumentos que se vienen dando en los precios de la carne vacuna como ahora en leche.
El caso de este padre que se llevó tres cajas de leches de un conocido supermercado del medio, ya que por llevar de a tres bultos se hace un precio diferencial, aprovechando la oferta.
Ajuste mensual
Los cronistas de NORTE en su recorrida de ayer por los autoservicios del medio pudieron tomar testimonios tanto de los clientes como de los vendedores. Se pudo ver el incremento en el precio de los lácteos, que en menos de treinta días tuvo un ajuste de entre 8 a 10 por ciento, según estimaron algunos de los consultados.
Si bien los encargados de supermercados de la ciudad, que pidieron la reserva de sus identidades, coincidieron que el aumento que se dio en la leche y algunos derivados, estuvo “muy por encima del índice inflacionario, pero que ello estuvo más bien acompañado por el incremento del alimento de las vacas de tambo, que, por el combustible, que permanentemente está incrementándose”, manifestaron.
Precios uniformes
El precio de las distintas marcas de leches en supermercados y autoservicios de la ciudad, es prácticamente uniforme, aunque algunos con determinadas marcas que no son reconocidas en la ciudad, por ahí pueden marcar la diferencia.
La Serenísima por litro en cartón, con un costo entre 106 y 88,90; Milkaut 75,99; Manfrey 76,99; Las Tres Niñas 98; Ilolay 89, y a 91,99 en diferentes locales. El precio de una reconocida marca que se vende en la tienda Changomas, a 60 pesos, ya no se encontraba en stock, debido a que la gente compra en grandes cantidades apenas se las ofertan.
La voz de los consumidores
Rubén Soto, un vecino del Barrio Puigbó, ayer por mañana estaba comprando algunas cajas de leche de un reconocido supermercado céntrico. “Me llevo estas pocas cajas, ya que el precio que conseguí aquí es hasta casi veinte pesos más barato que en otros lugares”, comentó.
Y agregó algo más: “Así no se puede vivir, parecería que a la dirigencia política no le importa si el pueblo puede comer, la plata que ganamos en casa, junto con mi esposa que también trabaja, solo nos alcanza para estar bien unos pocos días de cada mes”.
También el caso de Carmen Arroyo, una joven ama de casa que salía de otro autoservicio de la ciudad, se mostró indignada por todo lo que está pasando ante los reiterados aumentos en los comestibles. “Estamos muy mal, la pandemia supero a la situación económica, hoy ya no se puede comer más o menos bien una semana, no alcanza la plata”, dijo la joven que estudia una carrera terciaria en la ciudad y tienen dos hijos pequeños, y su pareja trabaja de albañil.
