El verano es una época para relajarse, disfrutar del clima, del tiempo libre y de las vacaciones. Sin embargo, también es una fecha idónea para aprovechar y practicar ejercicio ya que proporciona múltiples beneficios, pero también hay que tomar los recaudos necesarios.Beneficios del deporte:
-Mejora la eficiencia energética del corazón, es decir, hace que éste utilice menos energía para realizar el mismo trabajo. Permite además un mejor control de la presión arterial porque ayuda a reducirla.
-Aumenta y mejora la circulación de todos los músculos del cuerpo.
-Mejora el funcionamiento del sistema venoso con lo cual evita la aparición de varices y trombos.
-Previene la aparición de patologías cardíacas, reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en general, además de ayudar a disminuir la formación de coágulos sanguíneos.
-Disminuye los niveles de azúcar mejorando enfermedades como la diabetes, el sobrepeso o la obesidad, así como la hipertensión arterial y el estrés.
Si bien en general se aconseja a los adultos realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada o 75 minutos de actividad intensa y en el caso de los niños de entre 5 y 17 años el número debe ser mayor. Lo recomendable es que sean de 45 a 60 minutos de actividad física diaria con una intensidad moderada o vigorosa. No obstante, es importante adecuarlo al nivel de entrenamiento físico que uno tenga e ir progresando paulatinamente (si eres novato o estas obeso empezar con caminatas de 20 a 30 mins., tres veces por semana, por ejemplo).
Deporte sí, pero con precaución:
Sin dudas la actividad deportiva es beneficiosa, pero tampoco está exenta de riesgos. Por esta razón se recomienda a todas las personas de todas las edades que extremen la precaución al realizar deportes sobre todo en caso de padecer patologías crónicas para prevenir lesiones o consecuencias graves.
Si se realiza algún tipo de deporte en verano es fundamental prevenir la deshidratación. Para ello hay que reponer líquidos constantemente, ya que con la actividad física se pierde aún más agua que en otras épocas del año a través del sudor. El agua y las bebidas isotónicas no deben faltar. Lo más conveniente es beber el equivalente a dos vasos de agua antes de empezar y parar de tanto en tanto para volver a hacerlo.
Otro aspecto importante es evitar realizar deporte en verano en las horas de mayor temperatura, es decir, entre las 12:00 y las 17:00 horas. Lo más conveniente es realizarlo en las primeras horas de la mañana o al atardecer.
Si está en una gran ciudad y la práctica deportiva se realiza al aire libre, hay que tener en cuenta los niveles de contaminación ambiental, especialmente en lo que se refiere al ozono. Ello implica la conveniencia de llevarla a cabo en las primeras horas del día o por la noche, ya que el ozono se va acumulando según avanza el día y su concentración es mayor por la tarde. Por la noche, sin embargo, se dispersa.
Otra precaución a adoptar es el uso de una vestimenta adecuada. Debe ser holgada y preferiblemente de algodón para facilitar la circulación de aire en su interior. Otro tanto ocurre con el calzado deportivo: deben permitir la transpiración y se deben utilizar calcetines de algodón.
Al hacer deporte en verano siempre hay que utilizar protección solar, para evitar que se queme la piel. Si la piel todavía no ha adquirido el moreno, debe utilizarse un factor de protección alto, especialmente si se tiene una piel clara.
