El almuerzo ya había terminado. Hacía frío. Pleno mundial de fútbol de 1990 y Argentina jugaba con Alemania. La familia Varela miraba el partido. y en la puerta, en la vereda, el cochecito con el bebé Damián, vestido con un osito blanco, en el Barrio 17 de Octubre de la ciudad termal.La madre de Damián logro que se duerma y se dedicó a las tareas de la casa, y en un brevísimo descuido, alguien se llevó el bebé. Y su madre, ni su padre, nunca más pudieron verlo. Hoy tendría 31 años de edad.
En Sáenz Peña, en 1992, conmueve el caso Nora González, una chica asesinada por un policía en un motel. En 1995 un desalojo rural en la zona de Napenay termina con la muerte de Juan Sendra, al recibir un balazo. La causa judicial se cierra sin condenas.
Más cerca en el tiempo, impacta el brutal homicidio de Mayra Tévez, una jovenestudiante de Pampa del Infierno que en Presidencia Roque Sáenz Peña es descuartizada por su novio. También, la cobertura de un hecho inédito, cuando ocurrió otro doble homicidio del que habló todo el país: el que terminó con las vidas de Manuel Roseo y su compañera en Castelli. Él era dueño de La Fidelidad, una de las estancias más grandes de la Argentina, con 250.000 hectáreas repartidas entre las provincias del Chaco y de Formosa. Y las crónicas policiales de los diarios siguen contando las historias que suceden a diario.
SIMILITUDES CON EL CASO GUADALUPE
Extrañas coincidencias: cuando se llevaron a Damián, jugaba Argentina, eran las 13,30 cuando el niño, de 6 meses de edad, estaba vestido con un ‘osito‘ color blanco, y según las primeras informaciones que se tuvo, una mujer joven de entre 20 y 25 años pasaba por allí, y se lo llevó en esa siesta de julio de hace 31 años.
Varela recorrió de punta a punta el país yendo detrás de cada pista que aparecía.
‘Hasta hubo llamados engañosos, de gente mala, que mentía, y uno en esos casos
le pone esperanzas, pero luego el dolor crecía más y más, cuando veíamos que eran falsedades‘, recuerda.

Lo que más le llama la atención de ambos casos y salvando las distancias ‘porque
en el año 1990 no había teléfonos celulares a disposición como ahora, ni redes sociales, ni drones, y siguen pasando hechos como éstos‘, señala.
Varela, que en todo momento está acompañado de su esposa Beatriz, dice que
tiene enormes deseos de contactarse con los familiares de Guadalupe ‘para
transmitirles un abrazo solidario, y ponerme a disposición de parte de unos padres que lloramos juntos, luchamos por la misma causa y tenemos las mismas angustias, ojalá de algo sirva‘.
“LO SIGO BUSCANDO A HÉCTOR DAMIÁN”
‘Quiero que Damián sepa que nunca dejé de buscarlo, nunca dejé de pedir a Dios
por él, que lo sigo buscando y lo seguiré buscando, sé que algún día, en algún lugar, lo veré‘, dice su padre, que ayer cumplió 64 años de vida.

‘Siempre en mi memoria, en mi corazón y en mi alma, mi hijito querido‘, dice con lágrimas en sus ojos. ‘Hice todo lo que se podía hacer, le agradezco a los medios, a NORTE, a Susana Giménez, a toda la gente de Telefé y a los otros mediosnacionales, a Missing Children que en 1993 me recibieron, y no quiero que Guadalupe sea un caso más, y muy bien por el acompañamiento y cobertura que le está dando TN y otros canales, no puede ser que a Damián y a Guadalupe los haya tragado la tierra, porque no es así, en algún lugar tienen que estar‘, expresa
