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La Dra. Vanesa Melo detalló qué se trata esta enfermedad, cómo se adquiere, a quiénes afecta, cuáles son los síntomas y más.“No significa que nosotros al ser un COVID positivo vamos a desarrollar sí o sí el hongo negro”, aclaró Vanesa Melo  Se desempeña como médica del Centro Dermatológico del Ministerio de Salud, y habló acerca de las características de la mucormicosis, también conocida como “hongo negro”.

En las últimas semanas se despertó la preocupación por esta afección, cuando comenzaron a detectarse casos en pacientes con coronavirus. De hecho, hace solo unos días se conoció la noticia del fallecimiento de un hombre que tenía COVID y hongo negro, y se detectó la enfermedad también en una mujer de Formosa que se había recuperado de coronavirus.

No se trata de una patología nueva, aseguró la Dra. Melo, sino que se conoce hace bastante tiempo. Detalló que generalmente afecta a personas con enfermedades o tratamientos que les reducen las defensas, en su meyoría pacientes con diabetes.

El “hongo negro”, además, se encuentra en el ambiente, en lugares como la vegetación o el suelo, y puede ingresar al cuerpo por las vías respiratorias.

En cuanto al caso de la mujer en Formosa a la que se le diagnóstico “hongo negro” luego de que tuviese coronavirus, la médica consideró que se trató de “una asociación casual”, sin una relación definida entre ambas patologías. Aún así, remarcó en diálogo con Radio Nordeste que la afectación del COVID en una persona puede hacerla más propensa a contagiarse de “hongo negro”.

En esta misma línea, Melo pidió no entrar en paranoia y “hacer uso racional de los corticoides” (estos pueden bajar las defensas del paciente). Advirtió en este sentido que medicamentos comunes que se consumen ante cuadros muy normales como un resfrío “siempre tienen una dosis de corticoide”.

En cuantro a las formas de combatir esta enfermedad, la Dra. Melo destacó que “si realizamos un tratamiento inicial oportuno, podría llegar a tener el paciente una recuperación, pero los índices de mortalidad son elevados”, más aún en pacientes con las defensas bajas o con coronavirus.

¿A quiénes afecta el “hongo negro”?

De acuerdo con la Dra. Vanesa Melo, la mucormicosis “afecta a personas que tienen alguna alteración de su sistema de inmunidad o su sistema de defensa”. En este grupo entran pacientes diabéticos, personas con transplantes, HIV positivo, leucemia o que han consumido alguna medicación que le baje las defensas (como el caso de los corticoides).

Estos factores generan que el paciente tenga “una disposición mayor a tener el hongo”, afirmó Melo, pero aclarando que no necesariamente significa que la persona adquirirá la patología.

Los pacientes COVID

El “hongo negro” comenzó a mencionarse cuando aparecieron casos en personas con coronavirus. La mayor cantidad de hechos ocurrieron en India, donde también se descubrió la peligrosa variante Delta.

Al respecto, Melo comentó que consideran que “la infección por el COVID es un terreno que predispone al hongo negro”. Esto se debe a que disminuye la oxigenación de la persona y altera su inmunidad, sobre todo en los pacientes que llegan a requerir internación.

No obstante, la médica remarcó que esto “no significa que nosotros al ser un COVID positivo vamos a desarrollar sí o sí el hongo”. “Que la gente se quede tranquila, que no se vaya a generar una paranoia”, agregó.

Además, añadió que “en un 80 % de los casos está asociado a los pacientes diabéticos, que son con los que más cuidados debemos tener y estar alertas a la sintomatología”.

Síntomas

La Dra. Melo mencionó en Radio Nordeste que los síntomas del “hongo negro” suelen ser fiebre, obstrucción nasal y un cuadro de sinusitis, y un intenso dolor de cabeza, sobre todo en la zona de la nariz, los ojos y las mejillas. También puede aparecer una afección en el ojo, que se torne colorado, así como además falta de aire y tos con catarro.

Suelen ser cuadros “con mucha sintomatología”, afirmó la médica. Y detalló que en caso de consultas puede acudirse a un médico clínico, a un otorrinolaringólogo, un oftalmólogo, un neumonólogo, e incluso dermatólogos o neurólogos.