Piden la emergencia del sector y la suspensión por un año de inversiones ante la situación planteada a la Secretaría de Energía de la Nación.A nivel nacional, las empresas fraccionadoras y distribuidoras de gas licuado a través de sus cámaras gremiales reclamaron la urgente actualización de los precios de referencia del gas butano envasado tal como está establecido en la Ley Nº 26020.
Por estos días, la garrafa de 10 kilogramos tiene un valor de 600 pesos, y con la entrega a domicilio 650 pesos. Hay que destacar que en la provincia se consigue la garrafa social a 480 pesos.
Hace unas semanas, la Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado (Cadigas) denunció que existe riesgo de desabastecimiento en el país ante el inminente quiebre de las empresas del sector. Desde el 2015 tuvieron que afrontar costos de 430%, mientras que sólo se habilitaron subas de precios para la venta de 150%.
El presidente de Codigas, Ricardo Azar, enfatizó que la situación en el sector es preocupante. “Hoy estamos trabajando sin ninguna rentabilidad. Pedimos un incremento en la garrafa de al menos 100 pesos, más impuestos, para no perder. La garrafa de 10 kilos tendría que estar a 800 pesos para normalizar la situación de retraso que sufre el sector”, remarcó. No descartó medidas de fuerza en caso de no haber respuestas, que serían relacionadas con el abastecimiento.
A lo que agregó: “Hoy por hoy no podemos cumplir con las exigencias del Plan Hogar, existe una gran deuda, cerca de 210 millones de dólares con el sector y además nunca se readecuaron los costos, es insostenible”.
“Hubo un aumento en octubre, pero desde esa fecha a hoy hubo dos paritarias en el sector, seis aumentos en los combustibles y una inflación promedio de 15% en los costos de mantenimiento de los camiones de distribución que por ley este año los deberíamos renovar. La situación es complicada y grave”.
El titular de Codigas enfatizó: “La Secretaría de Energía ante una medida de fuerza que íbamos a hacer el 11 de este mes nos pidió 10 días para ofrecernos algunas respuestas, por lo que pospusimos la medida que la haríamos en caso de no llegar a un acuerdo al promediar la segunda quincena de marzo y se centraría en cuestiones de abastecimiento, como por ejemplo no transportar a los lugares más alejados”.
El último ajuste del precio del gas envasado se dio en octubre, y fue de un 25%.
Ahora afirman que es imprescindible la autorización de un incremento ante la situación de quebranto que atraviesa el sector, por lo que fraccionadoras y distribuidores solicitan la urgente intervención por parte de la Secretaría de Energía de la Nación.
El sector fraccionador de gas licuado da empleo directa e indirectamente a más de 9.000 personas y abastece con altos estándares de eficiencia a más de 5 millones de hogares con un combustible ecológico, 100% nacional y que es fundamental para el entramado familiar del país.
La cámara que agrupa a las fraccionadoras y distribuidoras evalúa pedir la suspensión de inversiones por el plazo de un año en la renovación de camiones y en la recalificación de envases garrafas y tanques a granel, ante la situación de quebranto por los altos costos y baja rentabilidad.
