Propietarios de distintos kioscos que funcionan en la ciudad manifestaron su malestar por el grado de discriminación que existe a la hora de trabajar, así lo manifestaron a través de una nota que enviaron a los distintos medios de comunicación.
LOS KIOSQUEROS HACEMOS FELIZ AL PUEBLO
Nuestro kiosco necesita oxígeno, se ahoga.
El virus no nos da tregua pero la crisis tampoco porque las boletas de luz son impagables.
El oxígeno solo es para unos pocos, para los que tienen corona.
Siempre quise tener amigos que tengan la autoridad de decidir quién abre y quién cierra; quién trabaja y quién no. Nunca me imaginé que en esta pandemia para poder trabajar necesito ser amigo del poder.
Los kiosqueros no extendemos la noche.
La peste también circula en una mateada de la tarde.
Los kiosqueros hacemos feliz al pueblo; damos alegría a la ama de casa que abre todas las ventanas para que entre el sol, a la seño que prepara sus clases virtuales o al personal de salud que paga hasta sus guantes para atender a los Coronacontagiados.
Y todo es porque el Alikal se compra yendo al trabajo, la mayonesa y el vino se compran antes de almorzar; y una noche de sexo se termina con cerveza y chocolate.
Seguro falta para volver a la normalidad.
Pero lo normal es que cada uno decida hasta qué hora quiere trabajar.
#APOYANOS, DALE ME GUSTA Y COMPARTÍ.
