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La creatividad aumentada y la fidelidad de los clientes son los aspectos más relevantes cuando se abren las puertas de restaurantes, bares y hoteles de la provincia.El presidente fundador de Editorial Chaco, Raúl “Tato” Romero Feris, y la actual presidenta del directorio, María Cristina Romero Feris, recibieron a integrantes del sector gastronómico hotelero chaqueño, quienes hicieron principal hincapié en el esfuerzo que a diario hacen para dar un mejor servicio de calidad y creatividad a los clientes.

El sector gastronómico hotelero chaqueño estuvo representado por Verónica Mazzaroli, presidente de la asociación hotelera y gastronómica de la provincia, Marcelo Santalucia, asesor legal de la asociación e integrante del Departamento de Política Tributaria a nivel a nacional; Matías Rafart, dueño de La Biela – La Estación; Aldo Santalucía, dueño del hotel Marconi; Laura Pelaez, una de las titulares del hotel Covadonga; Agustin Altieri, titular de la cadena hotelera Amerian y Daniel Gaona, dueño del hotel del Pomar.

En una primera alocución, los representantes del rubro reiteraron el agradecimiento a NORTE por el vital acompañamiento que tuvo el medio para el sector en épocas críticas de pandemia. “Fueron el canal donde pudimos expresarnos después de haber golpeados puertas y no haber sido escuchados, ustedes fueron nuestras voces”, aseguró Mazzaroli.

En una charla más distendida, luego de haber pasado por la crisis pandémica, el sector ya dejó atrás la imagen de las mesas vacías. Hoy, la realidad muestra un impulso que poco a poco va tomando fuerza. Aunque aseguraron que “cada día es repensar el producto, acatar críticas, promocionar una altísima calidad y competir por los precios”, señaló Matías Rafart.

“Nuestro gran objetivo es apostar para una ciudad próspera y nuestro granito de arena es poner el mayor esfuerzo en lo que sabemos hacer; que es dar el mejor servicio gastronómico y recibir a cada persona bajo los mejores estándares hoteleros”, aseguró Verónica Mazzaroli.

El creciente aumento de la movilidad social que trajo el verano y que aún acompaña estas primeras semanas de frío, es una señal motivadora.  “Nos da esperanza ver una sociedad que le gusta salir, compartir y disfrutar de una buena comida y auguramos que los próximos meses de frío sigan motorizando la reactivación económica de uno de los sectores más golpeados”, sostuvo Daniel Gaona.

El sector hotelero apela al equilibrio y sostenibilidad

El sector hotelero, a diferencia del gastronómico aún acarrea el perjuicio económico generado en la pandemia. La nueva normalidad vino con la secuela de la digitalización, aspecto que preponderó en pandemia, trayendo con ella la posibilidad de trasladarte de plataforma en plataforma desde un mismo espacio físico, y esto, sin dudas, minimizó el traslado de personas hacia puntos estratégicos de encuentro.

Por esta razón, los hoteles se vieron afectados de manera exponencial y buscan actualmente una estrategia viable que garantice la ocupación de la totalidad de las plazas.  Los eventos sociales, turismo de reuniones o actividades religiosas o de calendario, se manifiestan desde los últimos meses como una tímida reactivación, discontinua pero existente. Ahora, lo que se busca es una inyección económica más continua y regular.

“Aunque existen eventos que generan picos relevantes en la reactivación económica, todavía no se logra la sostenibilidad del sector de manera continua y pareja.  Es así que hoy, el sector hotelero apuesta con la más aguda creatividad para recibir a sus huéspedes y dar un servicio diferencial”, acotó Altieri.

El sector gastronómico y hotelero tiene una impronta muy fuerte; que es su esencia luchadora, la del esfuerzo cotidiano, la de pensar cada menú, cada puesta en escena de una mesa, de los aspectos más simples y acogedores, hasta las propuestas más osadas para compartir una cena. Estas herramientas creativas se enmarcan en la gran premisa del sector, que es la cultura del trabajo.

“Cuando uno trabaja arremangado y con el corazón, las ideas fluyen. Cada día nos encontramos con dificultades de todo tipo, pero la cultura del trabajo nos impide bajar los brazos; incluso nos impulsa a crear nuevas estrategias ya sea de presentación, de venta, de servicio o de marketing”, manifestó Mazzaroli, quien concluyó: “La cultura del trabajo es el pilar más importante donde está aferrado el sector gastronómico”.