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Afiliados del Sindicato de Empleados Judiciales de Chaco (Sejch) debían renovar la conducción de la entidad el último viernes, pero el proceso electoral se judicializó e impera la falta de certezas en cuanto a las fechas en la que podrán expresarse en las urnas.Según indica Aranda, el delegado que promovió a través de allegados la cautelar y el amparo participó de la asamblea realizada en febrero donde se definió la fecha de comicios y la composición de la Junta Electoral, la que se realizó con las generales de la ley, y esta persona había presentado una propuesta que no tuvo el consenso mayoritario.

“Estas maniobras fueron realizadas con el único interés de entorpecer y frenar este proceso electoral, con la ayuda de la lista opositora oficializada, quienes a su vez aportaron pruebas falsas, valiéndose de maniobras vergonzosas, mentiras y engaños, con el objetivo de impedir que los empleados judiciales elijan legítimamente a sus autoridades”, expresa Aranda.

Párrafo aparte, la dirigente recalca su decepción ante la estructura de la patronal que considera que se extralimita en sus tareas a punto de tal de colaborar para que el acto eleccionario no se lleve a cabo. En ese sentido, indicó que el juez que dio lugar a la medida cautelar la intimó a que no realice campaña con la amenaza de aplicarle ‘astreintes’ (un tipo de sanción judicial) si desarrolla actividades proselitistas. Como tampoco le dejan distribuir las urnas. “Nos impiden avanzar en nada en el Proceso Electoral por la medida cautelar, cuando saben que lo aportado por la lista opositora es falso”, consideró la secretaria general.