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Tras semanas de conflictos por la resistencia de algunos puesteros que no querían abandonar el predio, pidiendo un lugar digno para trabajar, finalmente las máquinas de Vialidad cumplieron con las órdenes de la Justicia demoliendo los puestos que quedaban y  el comedor que impedía la vista al santuario del Gaucho Gil, desde la Ruta 123.Durante esta semana se produjeron algunos disturbios en el predio del Gaucho Gil, en la ciudad de Mercedes. Un grupo de puesteros que se oponía al traslado de sus negocios actualmente ubicados al costado de la Ruta Nacional 123 había cortado ambos carriles. Estos pedían mejores condiciones para trabajar ya que en la carpa a la cual los llevan no existen las condiciones mínimas para poder ganarse el pan de cada día.

También acusaron de interrumpir el avance de las máquinas sobre los puestos a Ramona Villalba, la ex interventora del predio y a uno de los imputados en el homidicio de Sergio y Milton Canteros.

Finalmente este viernes las máquinas de Vialidad avanzaron sobre los puestos y Gendarmería se hizo presente en el lugar para evitar disturbios. Así hoy el santuario se puede volver a ver desde la ruta.