Compartir esta nota

Tratando de responder esta pregunta, a continuación, mostraremos las ventajas tanto de tomar un baño de agua fría como de agua caliente. Una vez que termines de leer, serás tú quien decida qué es mejor para ti y qué tipo de ducha te hace sentir más cómodo, según la hora a la que acostumbras bañarte y tus necesidades.

Beneficios de tomar una ducha de agua fría: 

Los beneficios de bañarse con agua fría son más populares que las ventajas de tomar un baño de agua caliente.

Acelera la circulación. Debido a que el cuerpo busca mantener su temperatura ideal, al bañarnos con agua fría se acelera la circulación de la sangre, lo cual puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Reduce el dolor muscular. Tomar una ducha de agua fría ayuda a que el cuerpo se desinflame y a que los músculos se recuperen después de hacer actividades físicas que implican mucho esfuerzo, tales como entrenamientos pesados o trabajos duros. Además, se sabe que elimina la tensión y la fatiga, que ayuda a aumentar los niveles de energía y que mejora nuestro ánimo.

Refuerza el sistema inmunológico. Este es uno de los beneficios más conocidos de tomar una ducha fría. Se tiene la idea de que refuerza el sistema inmunológico gracias a que provoca una respuesta de bajo nivel de estrés en el sistema inmune. Esto significa que nos ayuda a prevenir enfermedades respiratorias, tales como la gripe.

Es importante que no te confundas con este beneficio, debido a que no aplica en caso de que ya estés enfermo de gripa o fiebre; Si ya estás enfermo, lo mejor es que evites las duchas frías.

Es perfecta para piel sensible. Para todas aquellas personas que sufren de piel sensible, los dermatólogos recomiendan usar agua fría a la hora de tomar una ducha, ya que el agua caliente tiende a causar irritaciones. Además, el agua fría le da un aspecto más uniforme a la piel y ayuda a reducir la caída de cabello.

Nos ayuda a despertar. Si eres de los que inician el día con un buen baño, déjame decirte que lo mejor que puedes hacer es tomar una ducha de agua fría, ya que nos ayuda a despertar. Esto se debe a que el agua helada nos provoca un pequeño shock que acelera y aumenta la entrada de oxígeno y la frecuencia cardiaca.

Mejora el metabolismo. Al bañarnos con agua fría se acelera nuestro metabolismo y quemamos calorías, debido a que el cuerpo necesita trabajar más para aumentar su temperatura; Esto lo hace activando a la llamada “grasa marrón”, que regula la temperatura corporal.

Beneficios de tomar una ducha de agua caliente:

No sólo se reduce a que esta ducha se disfruta más, especialmente durante el invierno, sino que también tiene otras cosas positivas para nuestra salud y vida diaria.

Pero ojo, antes de continuar, es importante que sepas que la temperatura de un baño caliente oscile entre los 36,5 y 39ºC; Si superamos estos números se correr el riesgo de sufrir quemaduras y dañar nuestra piel.

Alivia el estrés, la rigidez y la ansiedad. Es bien sabido que una ducha de agua caliente nos ayuda a limpiar el cuerpo y la mente, y que ayuda a reducir el estrés y aliviar la ansiedad. Probablemente por esto las aguas termales son considerados como una de las maneras más efectiva de hidroterapia.

Además, el agua caliente ayuda a aliviar la rigidez de las articulaciones, como el cuello dolorido o “torcido”.

Descongestiona las vías respiratorias. El vapor del agua caliente ayuda a sacar el exceso de mucosidad de la nariz y senos paranasales y a despejar las vías respiratorias, por lo que también resulta bueno para quienes sufren de alergias.

Calma dolores de cabeza. Uno de los remedios caseros más populares es tomar una ducha de agua caliente, ya que el calor dilata los vasos sanguíneos y ayuda a reducir los dolores intensos de cabeza, sobre todo si son tensionales.

Alivia los cólicos menstruales. La mayoría de las mujeres saben que tomar un baño de agua caliente o el simple hecho de colocarse una bolsa térmica con agua tibia, les ayuda a ahuyentar los dolores menstruales. Esto se debe principalmente a las propiedades relajantes del agua caliente.

Relaja los músculos. Según expertos en el tema, está comprobado que sumergir las piernas en agua caliente por 45 minutos antes del ejercicio, reduce el daño muscular y el dolor corporal después de una fuerte jornada de entrenamiento.

Ayuda a conciliar el sueño. Una ducha de agua caliente por las noches puede combatir el insomnio; esto se debe a que, al entrar en una habitación de temperatura más baja, nuestra temperatura corporal se reduce y entramos en un estado de somnolencia, lo cual facilita nuestra capacidad para conciliar el sueño.

Entonces, ¿qué es mejor? ¿ducha fría o ducha caliente?

La respuesta a esta pregunta dependerá de lo que estés necesitando al momento de bañarte. Por ejemplo, si lo que quieres es despertar y andar alerta, un baño de agua fría es lo mejor; Si en cambio, lo que buscas es conciliar el sueño, lo ideal es que tomes un baño de agua caliente.

En resumen, podemos decir que ambas duchas tienen grandes beneficios para nosotros sí sabemos cómo sacarles el máximo provecho en el momento y situación adecuados.

Otra buena opción para no tener que elegir, es tomar un baño de agua tibia.

Fuente: Diario21.tv, Medline Plus y Archivo personal

Consultor Medico: Dr. Rene A. Triviño G. – M.P. 5812 – Medicina Integrativa