Llegó a tener 83 sucursales y 2000 empleados, hoy queda abiero sólo un local y se estima que tiene poco más de la mitad de ese personal. Los empleados de administración todavía cobran los sueldos en minicuotas, los que trabajan en los locales hace tres semanas que no reciben nada. Les adeudan tres meses, alguinaldo y actualización salarial.
Manuel Ribeiro es la tercera generación de esta familia que comenzó con un local en Villa Mercedes, San Luis y hace 20 años desembarcó fuerte en AMBA dispuesto a competirle a todos los gigantes con sus famosas “minicuotas”. Una estrategia exitosa en las provincias del resto del país. Las minicuotas les permitía comprar a los que menos tenían.
En 2019, comenzaron a agravarse los problemas y a afectar a los empleados que empezaron a cobrar los sueldos en minicuotas. La empresa pidió en ese momento el Procedimiento Preventivo de Crisis, cerró locales y despidió trabajadores. Comenzó a buscar un socio que nunca llegó.
